El Programa de Empleo Inclusivo de Plena Inclusión Andalucía apuesta de forma decidida por el desarrollo de prácticas no laborales como una herramienta fundamental para mejorar la empleabilidad de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y facilitar su acceso al mercado de trabajo en condiciones de calidad.
Estas prácticas permiten a las personas participantes adquirir experiencia laboral real, desarrollar competencias profesionales y acercarse a entornos de trabajo ordinarios, con el acompañamiento y los apoyos necesarios para favorecer su autonomía y su inclusión.
“El objetivo principal del programa es mejorar la empleabilidad de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, facilitando su acceso al mercado laboral y ofreciendo un seguimiento y apoyo continuo en el puesto de trabajo”, explica Mª Ángeles Márquez, técnica de Empleo de Plena Inclusión Andalucía.
Un primer paso hacia el empleo público
Actualmente, cuatro personas participan en el programa realizando prácticas no laborales. Sus motivaciones están estrechamente vinculadas a la posibilidad de acceder en el futuro al empleo público, especialmente a través de las plazas reservadas para personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.
En un contexto en el que el acceso a un empleo estable y de calidad sigue siendo complejo, la preparación de oposiciones se presenta como una alternativa realista y atractiva. “El ambiente de las prácticas es muy positivo y favorece tanto el aprendizaje como el desarrollo personal y el refuerzo de la autonomía”, señala Márquez.
Selección ajustada y análisis de los puestos
El proceso de selección de las personas participantes ha sido ágil, motivado por el alto interés mostrado por continuar formándose y adquirir experiencias laborales reales. En paralelo, desde Plena Inclusión Andalucía se realiza un análisis previo de los puestos y del entorno laboral, con el objetivo de asegurar que las prácticas se ajustan al perfil, capacidades y necesidades de cada persona.
Esta metodología permite ofrecer experiencias más ajustadas, seguras y enriquecedoras, tanto para las personas en prácticas como para las entidades colaboradoras.
Tareas adaptadas y desarrollo de competencias
Durante las prácticas, las personas participantes realizan tareas como atención al ciudadano, control de accesos y vigilancia básica, mantenimiento y orden de instalaciones y apoyo administrativo básico, siempre con las adaptaciones y apoyos necesarios.
Para el adecuado desarrollo de estas funciones se trabajan competencias clave como la responsabilidad, la puntualidad, la capacidad de seguir instrucciones, las habilidades básicas de comunicación, el trato adecuado con el público, el trabajo en equipo, la organización de tareas y una actitud positiva hacia el aprendizaje.
Colaboración con entidades públicas y privadas
Plena Inclusión Andalucía firma acuerdos de prácticas tanto con entidades públicas como privadas, pertenecientes a distintos sectores. Destacan especialmente administraciones públicas, centros educativos, instalaciones municipales y empresas de servicios, donde existen puestos de carácter auxiliar u operativo que permiten una adaptación adecuada de las prácticas.
Aunque el proceso de contacto y sensibilización puede resultar complejo en un primer momento, la experiencia demuestra que, tras conocer el programa, muchas entidades valoran positivamente la colaboración y el impacto social de estas iniciativas.
Seguimiento, evaluación y mejora continua
La evolución de las personas participantes suele ser positiva. Para garantizarlo, se realizan seguimientos periódicos que permiten detectar posibles dificultades y ajustar los apoyos necesarios, tanto a nivel individual como en la organización de las tareas.
“El feedback de las empresas colaboradoras es especialmente valioso, ya que observan directamente la progresión de la persona en el puesto de trabajo y nos ayudan a mejorar futuras experiencias”, destaca la técnica de Empleo.
Un impulso real para el currículum y la motivación
La realización de prácticas no laborales tiene un impacto muy positivo en el currículum de las personas participantes. Además de aportar experiencia laboral real, estas prácticas les permiten explorar distintos puestos de trabajo, reforzar su motivación y visualizar el empleo público como una meta alcanzable.
Desde Plena Inclusión Andalucía se continúa trabajando para consolidar las prácticas no laborales como un elemento clave del itinerario de empleo inclusivo, avanzando hacia un mercado laboral más justo, accesible e inclusivo para todas las personas.
Programa de Empleo inclusivo de Plena inclusión Andalucía. Orientación, inserción e inclusión sociolaboral y apoyo en el puesto de trabajo, subvencionado por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Convocatoria IRPF 2024/Ejecución 2025. Expediente SISS: (SSCC)530-2024-00001669-1.


