La música volvió a convertirse en un poderoso instrumento de inclusión gracias a la colaboración entre la Orquesta y Coro Nacional de España (OCNE) y Plena inclusión Andalucía, que han unido esfuerzos para acercar la creación artística y la participación cultural a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.
Las instalaciones del Ayuntamiento de Huétor Vega acogieron el taller musical «Toca y Descubre», una iniciativa del Área Socioeducativa OCNE Conecta que promueve espacios de encuentro, creatividad y expresión compartida a través de la música.
En esta edición participaron siete personas con discapacidad intelectual de la Asociación San José y de la Fundación Purísima Concepción, acompañadas por cinco integrantes de la Banda de Música de Huétor Vega, el trompetista de la OCNE, Vicente Martínez, y Juanjo Grande, director creativo de OCNE Conecta. Juntos exploraron y reinterpretaron diferentes ideas musicales inspiradas en la Novena Sinfonía de Mahler, obra que la Orquesta y Coro Nacional de España interpretará dentro del Festival Internacional de Música y Danza de Granada.
La iniciativa refleja el compromiso compartido de la OCNE y Plena inclusión Andalucía con una cultura accesible y participativa, en la que todas las personas puedan crear, disfrutar y aportar su talento. A través de la música, los participantes encontraron un espacio para expresar emociones, compartir experiencias y construir pequeñas piezas sonoras desde su propia mirada del mundo.
Más allá de la experiencia artística, el taller puso de manifiesto el enorme valor de la diversidad y la capacidad de la cultura para generar vínculos, derribar barreras y promover la participación en igualdad de oportunidades. La convivencia entre personas con discapacidad, músicos profesionales y miembros de la banda local generó un enriquecedor intercambio de aprendizajes y experiencias.
Con iniciativas como «Toca y Descubre», la Orquesta y Coro Nacional de España y Plena inclusión Andalucía demuestran que la cultura es una herramienta de transformación social y un derecho que debe estar al alcance de todas las personas. Porque la música, cuando se comparte, se convierte en un lenguaje universal capaz de crear comunidades más inclusivas y más humanas.
















