El Encuentro Estatal de Familias de Plena inclusión ha convertido a las familias en protagonistas de dos jornadas de reflexión, intercambio de experiencias y reivindicación de derechos. Bajo el lema «Luces, cámara…, familias en acción», la cita, organizada por Plena inclusión España y Plena inclusión Madrid, ha permitido compartir necesidades, construir propuestas y reforzar el papel de las familias dentro del movimiento asociativo.
Desde Andalucía ha participado un grupo de familias vinculadas a las entidades miembro La Raíz y Apromsi. La delegación ha contado también con la presencia de Eleazar Garnier, miembro de la Junta Directiva de Plena inclusión Andalucía, madre participante y colaboradora del proyecto Con Voz Propia.

Cuatro talleres para compartir necesidades y construir propuestas
Durante la primera jornada, la delegación andaluza participó en cuatro talleres centrados en algunos de los principales retos que afrontan las familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Estos espacios facilitaron el encuentro con familiares de otras comunidades autónomas, el intercambio de vivencias y la puesta en común de necesidades y propuestas.
Los talleres abordaron cuatro ámbitos fundamentales:
- Cuidando a quienes cuidan. La importancia de reconocer el papel de las familias cuidadoras, atender sus propias necesidades y planificar los apoyos para el futuro.
- Acompañando desde el principio. La necesidad de garantizar información accesible, apoyo emocional y una mejor coordinación de los servicios desde la infancia.
- Familias que no pueden quedarse atrás. La atención a las situaciones de vulnerabilidad y la necesidad de acercar los apoyos a quienes más los necesitan.
- Nuevas voces, nuevas redes. La renovación de la participación familiar, la incorporación de nuevas generaciones y el impulso de un liderazgo compartido con las propias personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Las reflexiones compartidas pusieron de manifiesto la importancia de fortalecer las redes de apoyo, avanzar en inclusión y garantizar los derechos de todas las personas. También permitieron reconocer que las familias necesitan apoyos adecuados en las distintas etapas de la vida y que su participación es esencial para construir respuestas ajustadas a sus realidades.

Las familias, protagonistas del movimiento asociativo
La segunda jornada incluyó la entrega de premios para reconocer el trabajo del movimiento asociativo y la mesa de testimonios «Cambiar el guión», un espacio para dar voz a las experiencias de las familias y reflexionar sobre cómo transformar las realidades que viven.
El encuentro ha servido, además, para reforzar una reivindicación histórica del movimiento asociativo: la aprobación de una Ley de Familias que responda a las necesidades de este colectivo y garantice una protección adecuada. La iniciativa quedó paralizada al final de la anterior legislatura por falta de respaldo parlamentario suficiente.
La participación de la delegación andaluza en esta cita estatal reafirma el valor de escuchar a las familias, compartir aprendizajes y fortalecer su protagonismo en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Porque las familias no solo necesitan apoyos: también tienen mucho que aportar a la transformación social. Su experiencia, sus propuestas y su participación activa son imprescindibles para avanzar hacia una sociedad más inclusiva, en la que todas las personas puedan desarrollar sus proyectos de vida con los apoyos que necesitan y con sus derechos plenamente garantizados.




