Hoy se ha presentado en el municipio de Dúrcal el proyecto Comunidades Amables, una iniciativa promovida por la Asociación VALE en el marco del Proyecto de Desinstitucionalización, y que durante el último año ha contado con el acompañamiento de Plena inclusión Andalucía.
Este pilotaje ha trabajado de forma directa con cinco personas, acompañándolas en su transición hacia modelos de vida más autónomos y plenamente integrados en la comunidad. A través de este proceso, el equipo de VALE ha transformado apoyos, generado nuevas oportunidades en el entorno y avanzado en un cambio cultural orientado a la inclusión real.
La comunidad como motor de inclusión
Uno de los aprendizajes clave del proyecto ha sido que la inclusión no se construye en solitario: se hace con y desde la ciudadanía. Vecinas y vecinos, comercios, administraciones, centros educativos y tejido asociativo han sido parte esencial de este camino.
El proyecto Comunidades Amables nace precisamente con el propósito de reconocer, fortalecer y multiplicar ese compromiso comunitario. Porque cuando una comunidad abre sus puertas, también se abre a nuevas formas de bienestar colectivo: acompañar desde fuera, y no solo cuidar desde dentro.
Un cierre que abre un nuevo comienzo
La presentación celebrada hoy marca el cierre de la fase piloto, pero sobre todo, el inicio de una etapa orientada al desarrollo comunitario. La transformación lograda hasta ahora representa una base sólida para continuar extendiendo esta mirada e ir convirtiéndola en cultura compartida.
Durante el acto también se ha realizado un reconocimiento a distintos activos de la comunidad, personas y entidades que, con su implicación cotidiana, facilitan la vida de quienes les rodean y contribuyen a construir un municipio más amable, accesible e inclusivo.






