El Proyecto LIVING, impulsado por Plena Inclusión Andalucía para transformar el modelo de apoyos hacia la vida independiente y la participación comunitaria, cierra 2025 con importantes avances. Este año ha supuesto un impulso decisivo en la sensibilización, la capacitación y el acompañamiento directo a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, sus familias y los equipos profesionales que sostienen este cambio.
A lo largo de 2025, el programa ha reforzado una idea esencial: la vida en comunidad no es un ideal, es un derecho, y requiere transformar estructuras, metodologías y mentalidades para que cada persona tenga el control sobre su proyecto de vida.
Un cambio profundo: del centro a la comunidad, de la rutina a la decisión
El punto de partida del programa es claro: venimos de un sistema social fuertemente institucionalizado, donde muchas personas aún no pueden decidir aspectos básicos de su día a día —a qué hora levantarse, cómo organizar su tiempo o dónde vivir— porque las dinámicas de los centros siguen marcando su vida.
Frente a esa realidad, LIVING propone un camino de transformación basado en cuatro claves:
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Personalización de apoyos, centrada en cada persona, sus preferencias y su proyecto vital.
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Vida en comunidad, aprovechando oportunidades reales del entorno.
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Reducción de prácticas restrictivas, promoviendo entornos más éticos y respetuosos.
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Participación directa de las personas con discapacidad como protagonistas del cambio.
Durante este año, numerosos participantes han expresado una evolución clara: “Ahora puedo decidir”, “Tengo opciones reales”, “Vivo como quiero y con los apoyos que necesito”. Estos testimonios reflejan no solo cambios en los apoyos, sino un giro hacia una vida con más control, autonomía y dignidad.
Cuatro líneas estratégicas para transformar apoyos en toda Andalucía
El Proyecto LIVING ha desplegado en 2025 un conjunto amplio de acciones de alcance autonómico, todas accesibles online para garantizar la participación desde cualquier provincia:
1. Sensibilización sobre el derecho a la vida en comunidad
Con un ciclo de seminarios abiertos, el programa ha acercado a organizaciones, familias y ciudadanía el modelo de Apoyos Personalizados y en la Comunidad, generando una visión compartida sobre la necesidad de prevenir la dependencia y avanzar hacia modelos menos institucionalizados.
2. Formación online en competencias clave
Personas con discapacidad, familias y profesionales han participado en acciones formativas sobre:
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Reducción de restricciones
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Enfoque centrado en la persona
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Empoderamiento y autodeterminación
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Trabajo en contextos comunitarios.
3. Acompañamiento práctico a equipos de entidades andaluzas
Cuatro equipos de distintas provincias han recibido apoyo para desarrollar procesos reales de personalización con personas que actualmente reciben apoyos en centros. Este acompañamiento ha generado buenas prácticas, aprendizajes y evidencias que están alimentando el conocimiento compartido del programa.
4. Creación de un espacio andaluz de aprendizaje en red
Se ha puesto en marcha un espacio online abierto con herramientas, materiales, testimonios y recursos prácticos que sirven de guía e inspiración para profesionales, familias y organizaciones.
Una red creciente de entidades y personas implicadas
Durante 2025 han participado activamente entidades como Fundación Asprodisis, Fundación Aprona y Asansull, así como equipos en fase de escalado como Inclusión Activa, Asociación San José, Asociación Vale y Down Sevilla. Este “bosque” de equipos y organizaciones representa una comunidad de aprendizaje que crece cada año y que sostiene el cambio de mentalidad necesario para avanzar hacia los apoyos personalizados.
El encuentro autonómico de Estepona: compartir para seguir creciendo
Entre las acciones destacadas del año, el encuentro celebrado en Estepona el 26 de noviembre supuso un espacio clave para poner en común experiencias, avances y retos. Personas con discapacidad, familias y profesionales compartieron cómo ha evolucionado su vida y su forma de trabajar en este proceso.
Sin ser el centro del balance, este encuentro reafirmó algo fundamental: la transformación solo es posible si se construye de manera colectiva, desde el protagonismo de las personas y con apoyos coordinados dentro de sus comunidades.
Lo que hemos conseguido en 2025
El balance del año deja resultados claros:
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Mayor concienciación en familias, personas y profesionales sobre el derecho a decidir y a vivir en comunidad.
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Progresos evidentes en la reducción de prácticas restrictivas y en la revisión de rutinas.
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Creación de equipos motores más preparados y cohesionados.
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Primeros procesos reales de personalización en varias entidades andaluzas.
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Una red autonómica más fuerte, conectada y con visión compartida.
Retos y dirección para 2026
El programa afronta el nuevo año con objetivos concretos:
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Profundizar en los procesos de personalización.
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Impulsar la participación directa de las personas como agentes de cambio.
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Extender la cultura de los apoyos en comunidad a más servicios y organizaciones.
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Ampliar la formación y el acompañamiento metodológico.
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Consolidar la red de conocimiento compartido creada en 2025.
Un proceso construido con las personas para las personas
El Proyecto LIVING cierra 2025 con una conclusión firme: la transformación real solo ocurre cuando las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo ocupan un rol central y protagónico, acompañadas por familias, profesionales, agentes comunitarios y administraciones públicas.
LIVING seguirá impulsando en 2026 un modelo de vida independiente y de apoyos personalizados que permita que cada persona —viva donde viva, y sea cual sea su necesidad de apoyo— pueda tomar decisiones, participar plenamente en su comunidad y construir su proyecto vital en libertad.


